
Los Nadie, los hijos de Nadie, los dueños de Nada, que no son, aunque sean; que no hablan idiomas, sino dialectos; que no procesan religiones, sino supersticciones; que no hacen arte, sino artesanía; que no practican culturas, sino folklore; que no son seres humanos, sino recursos humanos; que no tienen cara, sino brazos; que no tienen nombre, sino número; que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local. Los Nadie, que cuestan menos que la bala que los mata.
No voy a comentar sobre la entrada, voy a decir que me aburro como una ostra un domingo a las 19:02.
ResponderEliminar¡QUIERO SALIR!
Pero todos estudian...